Este número de la revista aparece en un semestre marcado por un nuevo proceso constitucional. Este ya sería el tercer proceso constituyente que se intenta en los últimos años en Chile. Al menos, esto demuestra una voluntad política, respaldada por una amplia mayoría de la ciudadanía en el plebiscito de 2021, de querer llevar adelante una iniciativa que, al menos en las formas, lleva la etiqueta de un proceso constituyente. Si se pudiera realizar un rápido paralelo entre este proceso actual, de 2023, y el anterior, de 2022, uno de los aspectos político-constitucionales que más tiende a resaltar es que ambos comenzaron su camino siendo controlados por los partidos y las élites políticas. Sin embargo, en el proceso de 2021-2022 rápidamente, producto de las nuevas reglas electorales de selección de los convencionales constituyentes, este se desprendió del control de los partidos y quedó en manos de un grupo de convencionales, en su mayoría, independientes. El lado positivo de aquello es que esto permitió la recalada de nuevas ideas y una renovación de los temas en el debate constitucional, tales como, desde la perspectiva dogmática, el debate acerca de nuevos derechos a ser incorporados en la Constitución, el derecho humano al agua potable, el derecho a la alimentación adecuada, el derecho a una vivienda digna, o incluso, el novedoso tema del derecho de los cuidados o de las obligaciones del Estado en materia de cambio climático. Mientras que, desde la mirada más orgánica, se discutió todo el tema constitucional de la orgánica del poder, con referencias a su descentralización hacia los territorios, o la creciente necesidad de mayor participación democrática directa, poniendo a la Constitución de cara a los ciudadanos.
Read more