Sepsis puerperal. Una revisión sistemática
Introducción: La sepsis durante el embarazo y el puerperio representan el 11 % de las muertes maternas y ocupa el tercer lugar a nivel mundial. Su incidencia global ha ido en aumento; en países como Francia, tienen una mortalidad materna del 8 %, y se produce como resultado de una desregulación multisistémica producto de una infección, que se puede desarrollar durante el embarazo, aborto, parto o en el puerperio y es considerada una emergencia obstétrica. Objetivo: determinar las terapéuticas más actuales para prevenir la sepsis puerperal. Materiales y métodos: Según la declaración PRISMA 2020, se realizó un análisis y desarrollo de la revisión, se seleccionaron, criterios de inclusión y exclusión luego se obtuvieron artículos publicados en los últimos 5 años provenientes de ensayos aleatorizados sobre el tema sepsis puerperal. Para el desarrollo de la presente investigación se utilizaron bases de datos como, Cochrane library, Pubmed, Mendeley, ScienceDirect, IntechOpen, Epistemonikus y Google académico, con tema de búsqueda sepsis puerperal. Resultados: La dosis única de ceftriaxona y metronidazol es tan efectiva como las dosis múltiples en la profilaxis antibiótica para prevenir infecciones posteriores a la cesárea. El uso de una dosis única de antibiótico profiláctico después del parto vaginal demostró beneficio. La preparación vaginal previa a la cesárea con solución de clorhexidina al 0,3 % redujo significativamente, la tasa y el riesgo de endometritis posoperatoria. La dosis única alta de azitromicina, 1000 mg vía oral, se asoció con mejores resultados maternos y neonatales, para el manejo de la ruptura prematura de membranas antes del trabajo de parto, obteniendo tasas menores de endometritis posparto y síndrome de dificultad respiratoria en el recién nacido. La limpieza uterina posterior a la salida de la placenta se asoció con mayores tasas de endometritis posparto. La limpieza intrauterina durante los partos por cesárea no disminuye las complicaciones intraoperatorias o posoperatoria. Conclusiones: En la presente investigación se concluye que las soluciones antisépticas vaginales como la clorhexidina al 0.3 % o al 4 % , utilizadas antes de parto por cesárea por vía intravaginal, procedimiento denominado preparación vaginal, aminora el riesgo de endometritis y fiebre puerperal, al reducir la infección ascendente a través de una disminución de la carga bacteriana vaginal, incluyendo a las pacientes con rotura de membranas, aunque las bacterias ya hayan ascendido y colonizado el útero antes de la limpieza. El uso de tratamiento antibiótico profiláctico para sepsis puerperal, en una sola de dosis de mayor cantidad, como por ejemplo la ceftriaxona y el metronidazol, en parto por cesárea, tienen mejores resultados que el uso de dosis de menores cantidades en miligramos, fraccionadas y aplicadas durante varios días, así también se ha demostrado que después del parto vaginal, es necesario el uso de antibioticoterapia en monodósis por ejemplo con azitromicina o ácido clavulanico, dando mejores resultados y menor riesgo de infección. El uso de guantes de manejo, comparado con el uso de guantes estériles para la examinación cervical durante el trabajo de parto no incrementa el riesgo de infección.
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